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Flor
Bocharel Q.
CORAL CAY, Bocas del Toro
negocios@prensa.com
Una forma diferente de hacer turismo en Panamá es recorrer en
lancha la bahía de Chiriquí Grande, en la provincia de Bocas
del Toro. Para hacer el recorrido, hay dos puntos de
partida: la cabecera de Bocas del Toro y el puerto de
Chiriquí Grande.
En la cabecera de Bocas del Toro, el servicio de Turismo
Bocas Mar (6644-3278) ofrece un recorrido que incluye la
Bahía de los Delfines, Coral Cay, isla Zapatilla y Red Frog
Beach, por 20 dólares por persona, informó Isidro Valencia,
propietario de la empresa.
"En la travesía se puede observar a los delfines saltando en
el mar; en Zapatilla podrá hacer buceo con los indígenas de
la zona, que recolectan langostas, langostinos, cangrejos,
entre otros; también es posible degustar deliciosos
platillos en el restaurante Coral Cay, cuyos precios oscilan
entre los ocho y los 20 dólares, preparados con mariscos muy
frescos", precisó Valencia.
La otra opción, igual de fascinante, es salir del puerto de
Chiriquí Grande para recorrer sitios donde habitan grupos
indígenas en Bahía Azul, Playa Lorenzo, Kankintú, Kusapín,
Cricamola y Playa Verde.
Allí se puede observar a los grupos étnicos en sus faenas
diarias de pesca y hasta adquirir pargo, jurel, y otras
especies marinas a bajos precios. Este recorrido prosigue
por Coral Cay y Cayo de Agua y concluye en el puerto de
Chiriquí Grande. Paquetes similares ofrece J&J Maritime Corp
(757-9915) y Bocas Water Sport (757-9626).
Con acuario
nacional
Remigio Smith es uno de los residentes que ha ayudado a
convertir a esta isla en un sitio "obligado" para hacer
turismo. Desde hace 10 años ofrece las mejores viandas
preparadas con mariscos frescos de la zona, y uno de los
principales atractivos de su local es la gran cantidad de
peces que merodean por el lugar.
Como una forma de preservar las especies marinas, allí se
prohíbe pescar. Se trata de un restaurante ecológico en el
que los turistas pueden alimentar a los peces mientras
saborean los platillos preparados por Remigio y su grupo de
trabajo, compuesto por cinco jóvenes indígenas que él mismo
entrenó en las artes culinarias. El restaurante (6592-1690)
ofrece como plato de la casa el pargo rojo en leche de coco,
a un costo de 10 dólares, y muchos turistas han retornado al
lugar solo para degustar nuevamente ese manjar. |